ARTICULOS


Marcas de comercio justo, a debate

Sobre los productores
Certificación de comercio justo - FLO e IFAT

Marcas de comercio justo, a debate

¡Por un comercio justo de verdad! NO EN NUESTRO NOMBRE Ir arriba

Ante la noticia aparecida en los medios de comunicación de que algunas organizaciones de comercio justo critican a Nestlé y Krafft por no pagar suficiente para que su productos puedan ser certificados como “de comercio justo”, la Xarxa de Consum Solidari queremos:

-Manifestar nuestra total oposición a que grandes multinacionales, como Nestlé y Kraft, promuevan el comercio justo, cuando su política habitual contradice los principios fundamentales de un comercio con justicia.

-Reafirmar que, como hemos repetido reiteradamente, reducir el comercio justo a las condiciones y precios de pago a los productores del sur al margen del conjunto de las relaciones comerciales (como hace el sello Fair Trade Labelling Organizations International-FLO International) es abrir la puerta a que las multinacionales limpien su imagen con algunos productos llamados justos, ocultando sus responsabilidades en la ruina de millones de agricultores en todo el mundo.

-Constatar que impulsar sellos de productos que reducen el comercio justo a las condiciones de pago a los productores, lejos de impedir que las multinacionales creen sus propios sellos, sitúa a organizaciones que avalan dichos sellos en una discusión con las multinacionales exclusivamente económica, sobre pagar unos centavos de más o menos al productor de café, en lugar de criticar al conjunto de la actividad de estas multinacionales.

La situación esperpéntica a la que han llegado algunas organizaciones no merecería ni unas líneas si no fuera por la posibilidad, especialmente a través de los medios de comunicación, que se confunda al conjunto del movimiento de comercio justo con ellas, por este motivo consideramos conveniente...

-Recordar que una parte significativa del movimiento del comercio justo, en la que se incluye la Xarxa de Consum Solidari, rechaza que se pueda certificar, como hace el sello FLO, en nombre del comercio justo productos de empresas que no sitúan el conjunto de su actividad en la línea del comercio justo y sostenible.

Barcelona 29 Noviembre 2004

A continuación os hacemos llegar la noticia publicada en El Periódico, el pasado 23 de noviembre de 2004:

Las multinacionales Nestlé y Kraft Foods fueron acusadas ayer de querer engañar a la opinión pública lanzando el próximo año marcas de café "éticas" sin respetar las exigencias rigurosas del comercio justo, según reveló ayer el periódico británico The Guardian.

La Fairtrade Foundation (fundación para el comercio justo), nacida hace 12 años por asociaciones que aseguran a los pequeños productores de café un desarrollo económico duradero, denunció la iniciativa como contraria a la ética de este intercambio comercial.

El gigante americano del sector agroalimentario Kraft Foods, propietaria de las firmas de café Kenco, Carte Noire y Maxwell House, proyecta comercializar la marca Kenco Desarrollo Sostenible en el Reino Unido, según los documentos internos a los que ha accedido el citado rotativo. La firma propone a los productores comprar su café verde por encima del precio de mercado, que era este año de 50 céntimos de euro por libra de café (453,59 gramos). El precio queda por debajo de los 93 céntimos que paga Fairtrade.

Para seducir a los consumidores, Kraft pidió al organismo benéfico Rainforest Alliance que le emitiera un certificado ético. El grupo suizo Nestlé lanzará a su vez café de comercio justo de marca Nescafé. Ambas multinacionales pretenden beneficiarse de la buena imagen de los productos de comercio justo, aunque hayan declinado vender un café que responda a los criterios de Fairtrade, como reclaman las organizaciones benéficas y los consumidores. Ir arriba

Sobre los productores

¿Quiénes son los productores de Comercio Justo? Ir arriba
Los productores de Comercio Justo varían mucho de una zona a otra y de un producto a otro. Pueden ser federaciones de productores, cooperativas, familias, talleres para minusválidos, organismos estatales, empresas privadas y, cada vez más frecuentemente, grupos del Norte que producen bienes en el marco de la economía social. El tamaño de estos grupos es muy variable: en la actualidad, la red más grande de exportación de productos de Comercio Justo es el Frente Solidario de Pequeños Cafetaleros de América Latina, que representa a más de 200.000 cafetaleros. Al otro extremo, Gorom-gorom, un grupo de artesanos de Burkina Faso, es un taller que emplea a unas 20 personas.

Sin embargo, todos estos grupos tienen una cosa en común: la marginación. Por razones económicas o geográficas, falta de experiencia o falta de recursos, estos grupos no tendrían acceso directo al mercado local o mundial sin el apoyo de las organizaciones de Comercio Justo.

Éstas consideran, como contraparte potencial, todo grupo que busca fomentar el desarrollo sostenible en su grupo y comunidad, proporcionar un ingreso regular a sus socios, promover la participación democrática y respetar otros criterios adoptados conjuntamente, como la emancipación de las mujeres, el respeto de los derechos humanos, del medio ambiente y de la cultura indígena. Sin embargo, para que acepten al grupo como contraparte comercial, es necesario que éste pueda fabricar un producto que tenga salida (a veces después de recibir ayuda). Por esto debe suministrar el producto a un precio razonable y en ciertas cantidades durante períodos concretos.

En la actualidad, los socios de EFTA importan productos de unas 800 organizaciones de productores en 45 países distintos del Sur, o sea, unas 800.000 familias, que representan 5 millones de personas aproximadamente.

Ventajas que obtienen los productores
Es indudable que las ventajas para los productores son muchas y de diversa índole. En primer lugar, tienen un acceso directo a un mercado que no habría sido posible en otras circunstancias. Al tener acceso directo al mercado europeo de Comercio Justo, los productores suelen también encontrar salidas en el comercio tradicional gracias a las ferias donde exponen o a visitas a los negociantes tradicionales. El Comercio Justo fomenta mucho esta práctica para evitar que los productores dependan demasiado de su sistema.

Se garantiza un precio justo a los productores, que deciden cómo repartir la prima pagada por el Comercio Justo en función de los intereses de la comunidad. Muchos invierten para mejorar el producto, para mejorar la capacidad financiera, técnica o administrativa de su organización, para mejorar explotaciones o edificios. Otros dedican la prima a la educación, salud, vivienda, asuntos sociales, etc. A veces, cuando los precios son especialmente bajos, la prima es el elemento que permite a la familia del productor evitar el hambre o el éxodo rural.

La mayor parte de los productores venden tan sólo una pequeña parte de su producción al Comercio Justo. El resto se vende en el mercado tradicional según las condiciones de éste. Sin embargo, el simple hecho de que una parte aunque pequeña de la producción se pague a un precio más alto, tiene frecuentemente un efecto dominó en el resto de la producción. La parte comprada a buen precio por las organizaciones de Comercio Justo reduce el volumen de productos disponibles y obliga a los intermediarios a ofrecer precios más altos para obtener las cantidades que quieren. Este efecto se ha verificado con la miel en el estado de Chiapas (México), las nueces de Brasil en Perú, el cacao en Bolivia, el té en Zimbabwe, etc. Esto quiere decir que no sólo los productores que tienen la suerte de vender su producción al Comercio Justo obtienen precios más altos, sino que los demás, igual de marginados, también se benefician de la existencia del Comercio Justo.

Hay sin embargo un hecho sorprendente: para muchos productores, el aspecto más importante del Comercio Justo no es el precio justo, sino la prefinanciación que le aseguran las organizaciones de Comercio Justo. Esta ventaja es crucial para los pequeños productores porque así pueden comprar los materiales necesarios para la producción y sobrevivir hasta la cosecha sin tener que acudir a un usurero y caer en el círculo vicioso del endeudamiento.

Del mismo modo, el pago garantizado es muy importante que se haga por adelantado o inmediatamente a la entrega del producto. La mayor parte de los pequeños productores han tenido malas experiencias con intermediarios que hacen pedidos y nunca compran el producto acabado o que se niegan a pagar el precio convenido. La estabilidad de la producción y, por tanto, de los ingresos y la garantía de una relación a largo plazo, es la mayor ventaja para los productores y les permite planificar algo su porvenir.

Estas garantías adicionales de Comercio Justo hacen que muchos productores permanezcan fieles a su cooperativa aun cuando los precios suben y los intermediarios les ofrecen precios más altos que ésta. Saben que, cuando el precio del producto vuelva a caer, no podrán contar con que los intermediarios o los especuladores les echen una mano.

Producir para el Comercio Justo supone también otras ventajas. Así, muchas organizaciones de Comercio Justo ofrecen ayuda a los productores. Este apoyo puede ser técnico, como es el caso de los especialistas en moda que ayudan a los productores para que puedan seguir las modas europeas. También puede tratarse de formación en métodos de producción, investigación para desarrollar alimentos orgánicos o usar textiles y otros materiales que preservan el medio ambiente, asesoramiento en materia financiera o administrativa, etc.

Además, muchas organizaciones de Comercio Justo también conceden préstamos (en lugar de donaciones, para no desvirtuar la relación comercial) para que los productores puedan aumentar su producción. Con este aumento, hace falta más inversión y más circulante. Como los pagos adelantados no suelen basta para esto, y puesto que los bancos no quieren dejar dinero a los productores marginados que son "malos riesgos", las organizaciones de Comercio Justo prestan su apoyo. La relación personal a largo plazo reduce los riesgos de falta de pago y la posibilidad de devolución con productos hace el préstamo atractivo para ambas partes.

Una de las ventajas de este tipo de colaboración es que da a los productores la seguridad necesaria en ellos mismos para abordar un sistema comercial que les parece demasiado complejo y distante.

Otro aspecto positivo son los contactos que crea entre los productores del Sur. Un ejemplo de este tipo de contactos es el programa piloto de las organizaciones regionales de Comercio Justo de Oxfam Reino Unido: la oficina de Filipinas decidió vender artesanía del país en una tienda de Bangkok que cuenta con el apoyo de Oxfam, con excelentes resultados. Como en el Norte, en el Sur "mucha gente prefiere lo exótico a los objetos familiares y el comercio Sur-Sur puede tener un gran potencial". (Artículo extraido de http://www.enbuenasmanos.com) Ir arriba

Certificación de comercio justo - FLO e IFAT

Documento en extensión .doc muy interesante sobre modelos de generación de credibilidad en el movimiento "COMERCIO JUSTO", Sistemas FLO e IFAT presentado por Mamen Cuéllar Padilla, Investigadora miembro del ISEC - UCO y colaboradora de IDEAS de CJ. (Documento) Ir arriba