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CONSUMIDORA HABITUAL ALTZATARRA
SOBRE EL PRECIO DEL PRODUCTO
CONSUMIDORA HABITUAL ALTZATARRA
Soy consumidora habitual de algunos productos de comercio justo, concretamente
del café y del cacao. Descubrí este tipo de mercado gracias
al puesto que habitualmente se pone en el barrio de Altza, en la rotonda
de Arri-Zar. Me pareció una muy buena idea ya que de este modo,
pienso que contribuyo a que en alguna parte del mundo los productores
cobren un precio justo. En cambio al comprar el resto de cosas en grandes
superficies no dejo de pensar en lo mucho que éstas y sus intermediarios
se benefician y en lo poco que se paga en sus lugares de origen. Ah, para
finalizar sólo decir que la calidad de estos productos me parece
excelente así como la labor que lleváis a cabo. Un saludo
para todos los miembros de Ibiliz. Cheli.Vecina del barrio de Alza. 
SOBRE EL PRECIO DEL PRODUCTO 
¿Los productos de comercio justo son caros?, esta pregunta puede
decir mucho de aquel que la responda. Vivimos donde vivimos y hemos sido
educad@s de aquella manera. Una tarde de compras y según por las
tiendas que pasemos todo ya puede parecernos caro. ¿Cómo
te vas a comprar una camisa de un buen tejido a 40 €, si en no se
qué franquicia que comercian ropa elaborada en China tienes una
parecida por 2 €. Esto supone que por el precio de una tienes 20
con el precio de la otra. Puedes estrenar a menudo y tirar la otra
cuando quieras, ya que si no, se te llena el armario de ropa.
Al igual que los muebles, la filosofia de nuestras madres consistía
en comprar unos muebles que les durasen toda la vida, nosotros en cambio,
hemos descubierto esa empresa que todos sabemos. Este establecimiento
te ofrece todo lo que necesitas, buenos precios y la posibilidad de cambiar
de muebles cuando te aburras de los "viejos", ¿y con
los viejos qué se hace?... tirar.
Y no digamos de las tiendas de todo 100, en la que todos caemos y compramos
productos baratísimos, que llenan nuetras casa de cosas y más
cosas, que cada cierto tiempo al hacer limpieza a fondo acabamos tirándolos.
Lo que no nos paramos a pensar, aunque lo sepamos de sobra, es que en
todo esto hay truco. Esos productos son fabricados en serie por personas
que no tiene ningún derecho laboral, que a menudo trabajan por
un plato de comida al día, y que trabajan 16 horas o más
, sin festivos, ni vacaciones, ni pagas extra. En estas condiciones, además,
la calidad de los productos, evidentemente, no es la aceptable, nos quejamos,
pero como nos sale barato, compramos.
Algunos de nosotros nos limitamos a decir, yo no compro algo que me cueste
el doble que en otro sitio, los productos de comercio justo tendrían
que bajar de precio, son muy caros. Otros, parecemos resignados, ya sabemos
que son caros, pero, ¿qué le vamos a hacer?, mientras sirva
para dar de comer a esa pobre gente... mierda!, ya estamos con la limosna.
Menos mal que muchos de nosotros tenemos otro concepto, sabemos que el
precio es justo y digno por un trabajo que merece ese precio. Para plantar,
cuidar y recoger el café hace falta una mano de obra, desempeñada
por trabajadores igual que nosotr@s que merecen un salario justo, igual
que nosostr@s.
Diego, Renteria. 
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