TENEMOS QUE SER SOLIDARIOS CON AQUELLAS PERSONAS QUE SUFREN ...
yo no puedo creer como es q africa y gran parte del mundo es...
hola soy de peru7 isi abeses no tomamos en cuenta que ...
hola soy de peru7 isi abeses no tomamos en cuenta que ...
DIOS MIO,YO QUE ALGUNAS VECES VOTO LA COMIDA Y RESULTA QUE H...Hace un par de años, empecé a oír en boca de algun@s amig@s las palabras de "Comercio Justo". Sonaba bien y me interesé por saber que era. Supongo que much@s de vosotr@s ya lo sabréis pero puede que a algun@s se os haga extraño o desconocido. En muy pocas palabras os quisiera explicar en que consiste: como muy bien las palabras lo explican se trata de crear un comercio justo, donde se evitan tantos y tantos intermediarios que suele haber y en lugar de pagarles a los agricultores del sur una miseria, se les paga lo que les corresponde, como a nosotr@s también nos gusta que se nos reconozca nuestro trabajo y se nos pague lo justo, ni más ni menos. De modo que con este comercio establecemos puentes entre el norte y el sur y cooperamos en el desarrollo de tantos pueblos. Para saber más datos de este tema yo no soy la más indicada, pero simplemente os quiero contar mi pequeña experiencia.
Como os iba diciendo, me pasé por una tienda de Comercio Justo y eché un vistacillo. Había productos de alimentación y también de artesanías. Un día de esos decidí llevar a casa café, ya que la ama es bastante cafetera y creía que podía ser un producto que podríamos consumir de este modo y no del habitual. Cual fue mi sorpresa que les encantó. De modo que propuse como compromiso que a partir de ese día podríamos consumir de modo responsable café solidario. Puede que el precio sea un poquito más caro que cualquier café que consumas por ahí, pero el porqué es muy sencillo, porque es un precio JUSTO para el que lo cultiva y trabaja.
Hace un año y medio, tuve la oportunidad de ir a Ecuador y convivir con una familia estupenda que vivía del cultivo del campo (entre otras cosas). Trabajaban mucho y el sueldo no correspondía con el trabajo, os lo digo en serio, era increíble. Desde que volví sigo intercambiando noticias mediante cartas y un grupo de mujeres de aquella comunidad está intentando que un producto que hacen ellas, la granola, se pueda introducir como producto del comercio justo. La esperanza no la pierden y como dice mi mamita; " a ver si les gusta a los vasquitos".
Realmente tuve la oportunidad de ver que el comercio justo funciona, y sobre todo que crea esperanza y ganas de salir adelante. Por todo esto, y porque todos merecemos los mismos derechos creo que merece la pena informarse y según las posibilidades de cada un@ apostar por un comercio justo. Puede que no sea más que un granito de arena, pero empezando por estas pequeñas cosas se puede ir a un mundo un poquito mejor.
Egilea: Maider Ayerdi | Data honetan argitaratua 2004-05-04 | Lecturas: 1108