TENEMOS QUE SER SOLIDARIOS CON AQUELLAS PERSONAS QUE SUFREN ...
yo no puedo creer como es q africa y gran parte del mundo es...
hola soy de peru7 isi abeses no tomamos en cuenta que ...
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DIOS MIO,YO QUE ALGUNAS VECES VOTO LA COMIDA Y RESULTA QUE H...Un Anarquista en misa de 12:00.Un título un tanto exagerado para contar mi experiencia en Solidaritza Taldea, pero servirá para explicar lo que siente alguien que no comparte la filosofía de la iglesia, no creyente y de ideas algo rojillas. Alguien que cree en la justicia y que sueña con un mundo en paz donde tod@s seamos libres. Lo que siente alguien así en un grupo que nace de una parroquia de barrio (o pueblo, según quien lo lea), y en el que muchos de sus componentes están de alguna manera ligados al cristianismo.
Lo importante no es como llegué, ni los porqués de interesarme por este grupo solidario, sino que llegué. Y el primer día, el de la toma de contacto, fue un poco sorprendente para mi. El caso es que pululaba por allí un libro de Manu Chao, se escuchaba la música de Ismael Serrano y la mayoría de los componentes eran jóvenes. No se cual de las tres cosas trastocaba más mi idea que tenía sobre los fieles de la iglesia. Después de esto no me sorprendió que en una cena que tuvimos después hubiera gente que cantaba canciones de Paco Ibáñez.
Anécdotas aparte, en mi primera reunión fui con un objetivo, saber si en el grupo podría caber alguien como yo, hablando claro, un ateo. Y en cuanto pude lo pregunté. La respuesta fue muy satisfactoria para mi: por supuesto que si, la solidaridad no tiene fronteras de ningún tipo. De hecho parece ser que no era el único y eso no era premisa para formar parte de Solidaritza.
Así que me interesé en lo que decían, y aunque un poco perdido, comprobé que la característica principal del grupo era la ilusión, las ganas de hacer y la participación. Justo lo que buscaba, cansado de teorías y de palabras vacías.
La asistencia a las reuniones era masiva, Todos se comprometían en las tareas y el trabajo se transformaba en resultados positivos. Una maravilla de grupo. Así que me quedé. Parece muy bonito dicho así, pero hay que observar como los proyectos que se emprenden con esta predisposición salen adelante sin problemas. Y todo gracias a personas ue ceden un poco de su tiempo a ayudar a los demás. Es admirable.
He sido muy bien acogido desde el primer momento, y ahora sigo en el grupo con las mismas ganas y la misma ilusión que todos los componentes, como uno más.
Y en este tiempo que llevo he podido descubrir dos cosas muy importantes. Una es que yo no soy tan ateo como pensaba, y la otra, que hay mucha gente dentro de la iglesia que no sólo se conforma con rezar.
Aurrera Solidaritza!!!!
Egilea: Diego Nuñez | Data honetan argitaratua 2002-11-03 | Lecturas: 1048